-¿hasta cuando voy a seguir así?-me pregunte mientras veía la
televisión recostado en la cama y de noche
-pues si quieres hasta hoy-dijo una voz que ya conocía y que venia
de mi ventana
-¿Por qué esa costumbre de entrar por la ventana?
-bueno pues por que es la única que tienes abierta-dijo mientras
entraba, me pregunto yo ¿Por qué siempre viene de esa manera? ¿Tan sensual, tan
provocativa? Vestía un vestido corto sin mangas de color azul rey y unos
converses negros, yo traia solo un pantalón negro de mezclilla desabrochado y
no traia camisa alguna
-ya se te hizo costumbre venir a mi casa-dije mientras me hacia a un
lado y le dejaba espacio en la cama
-y a ti en no reprocharme y esconderme en el armario como si fuera
tu A-MAN-TE-dijo haciendo énfasis mientras se recostaba en la cama cerca de mi
-contra ti no puedo hacer nada-dije mientras le cambiaba de canal-¿a
que se debe tu visita?
-ah si, mañana entraras a mi casa
-¿en serio? Eso si es una noticia buena, ¿ya convenciste a tu padre?
-pues si y no, necesita ver la mente de alguien que no seamos ni mi
hermano, ni Sakai, ni yo, así que pidió al cazador que estaba ahí, y pues ese
eres tu
-¿y como piensas meterme?
-serás mi… esclavo
-soy yo o todos los chupa sangres como tu son unos lujuriosos
-bueno, es parte de ser “chupa sangre”, la sensualidad, la pasión,
la lujuria son parte de nosotros, siempre seremos sensuales, hasta para matar
somos así
-¿y como que tu esclavo?
-uy, ya te habías tardado en preguntar-dijo sonriendo sensualmente
para variar-digamos que te atrapo y te llevo a la abadía y serás mi lindo
juguete en toda la extensión de la palabra.
-¿pueden llevar humanos para satisfacer sus deseos carnales?
-si, es divertido y es otra opción si no quieres tener a tu sequito
de vampiros lava cerebros hijos de su puta madre, mejor tener un harem-dijo
mientras sonreía
-¿los harem no son solo para hombres?
-no, pero si yo quiero tener uno no me importa lo que los demás
piensen, además solo quiero tener un solo juguete, así podré tenerlo en mi
habitación y nadie me lo robaría.
-pervertida
-si lo se
-¿no podemos empezar hoy?
-¿Qué, ya te quieres liberar de mi?
-la verdad si
-pues no, te aguantas hasta mañana-dijo mientras se acercaba a mi-es
lo mejor-dijo mientras besaba mi mejilla
-pues ya que-dije mientras veía como ella se alejaba hacia la
ventana
-en el centro a la media noche de mañana-dijo antes de desaparecer
---
Al la media noche del día siguiente yo estaba sentado en un banco
esperando a Alena y empezar a fingir para después irme con ella. Llevaba una
pistola y no traia el transmisor. Como a los cinco minutos la vi llegar con
unas personas, me tuve que esconder en un arbusto, pensé que vendría sola
-¿Por qué me están siguiendo?-pregunto irritada
-por ordenes del consejo
-¿y es que acaso el concejo de ancianos tiene mas poder que yo?
-no señorita
-entonces largo que tengo cosas que hacer si no quieren que los mate
-pero…
En ese momento los ojos de Alena se tornaron rojos y el vampiro que
le replico se hizo polvo
-nos vamos señorita-dijo otro asustado-pero el consejo se enterara
-pues que se entere, largo-dijo mientras se acercaba a donde yo
estaba-espera un momento mas-me dijo
-Ya e esperado mucho-le dije mientras la miraba de reojo, vestía un
pantalón de vestir azul, una blusa negra y zapatos de tacón-¿ya puedo salir?
-si-dijo mientras yo me levantaba-necesito lastimarte un poco
-¿Cómo?
-no voy a llegar contigo sin que tu tengas algún rasguño, lo tengo
que hacer parecer real
-¿y que me vas a hacer?
No debí de preguntar eso, sus ojos seguían de ese color rojo sangre
y su sonrisa se torno entre sensual y sádica, me tomo del cuello y me estampo
contra un árbol que estaba cerca, me dio dos golpes en el abdomen y me rasguño
en la cara
-tranquilo que se te quitaran, no quiero que tu hermoso rostro tenga
alguna marca
-debiste avisar-dije mientras me separaba de ella y me quedaba
recargado en el árbol
-no me dio la gana de hacerlo, espero que no hayas traído tu
coche-dijo mientras me sostenía del brazo y me jalaba
-no ¿Por qué?-pregunte
-que tal si se lo roban-ante ese comentario me le quede viendo y
ella sonrío-sostente
No se si nos aparecimos o ella voló pero casi al instante estábamos
enfrente de una puerta enorme de roble
-hogar dulce hogar-dijo soltándome-¡Evan!-grito
-si señorita-dijo un vampiro de cabello castaño y ojiazul que salio
de la nada
-llévalo a mi habitación, y que nadie lo toque, es mi juguete
-si señorita-dijo mientras me sostenía del brazo y me jalaba hacia
dentro del lugar, la abadía que esta al norte, un lugar prohibido para los
humanos. El chupa sangre se me quedo viendo mientras me guiaba por una serie de
pasillos, en su mirada se veían los celos que sentía
-¿Por qué me ves así?
-por que te odio-me dijo mientras se detenía enfrente de una puerta
de color negro-¿Qué fue lo que vio la señorita en ti como para dejarte vivir y
convertirte en su nueva mascota?
-yo que se pregúntale
-Evan ¿Qué haces con este tipo enfrente de la habitación de
Alena?-era Sakai
-la señorita me ordeno que lo trajera aquí
-no, llévalo a los calabozos-dijo-es e lugar perfecto para este tipo
de seres
-si señor-otra vez esa sensación de que volaba, al instante estaba
en unos calabozos y con unas esposas que apretaban mucho.
A los cinco minutos Sakai bajo y se paro enfrente de mi
-Bill Kaulitz de 21 años, creí que estaba viendo un fantasma, pero
eres su hermano
-¿entonces es cierto? ¿Tú mataste a Tom?
-si y ahora te matare a ti-dijo levantándome
-… ME VALE MADRES LO QUE DIJO SAKAI-grito Alena
En ese momento el me soltó y salio volando hacia la pared contraria,
voltee a ver a la puerta y allí estaba ella, sus ojos mostraba furia
-¿Quién chingados te crees para tomar decisiones sobre mis
posesiones eh?-dijo mientras se acercaba a mi-que sea la ultima vez que haces
algo sin mi consentimiento
-él esta aquí por que te quiere matar-dijo mientras se ponía de pie
-si él esta aquí es por que yo lo traje-dijo mientras hacia que
Sakai volara de nuevo contra la pared-¡LIBERENLO Y LLEVENLO A MI
HABITACION!-grito
Me liberaron y me guiaron a la habitación de la chica, cuando entre
vi que era de color violeta con negro, la cama era enorme, había sillones y un
tocador, su armario era enorme, tenia alfombras, peluches.
-déjalo en la cama y traigan el ungüento de papá
-si señorita-dijo el vampiro que me libero
-creo que no te debo de hacer enojar-dije mientras ella se sentaba a
lado mío
-si creo que es lo mejor-dijo mientras volteaba a verme, sus ojos
volvieron a su color habitual-siento haberte dejado solo
-no te preocupes, supuse que no tardarías
-ya vez soy rápida-dijo mientras tomaba mis manos, en ese momento
llego el vampiro de antes y le entrego el ungüento-esto cerrara mas rápido el
rasguño de tu rostro y aliviara el dolor de las esposas
-gracias-dije mientras sentía su fría mano pasar por mi rostro y
después atender mis manos, a pesar de estar frías eran suaves.
No se por que demonios siento mi corazón latir tan rápido, creo que
después de tanto tiempo con ella, algo de aprecio estoy sintiendo

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